1 – En algunos puntos hay ceniceros o espacios para fumadores, pero está prohibido ir caminando y fumando en muchas zonas de las ciudades que visitamos. Eso si, en bares y restaurantes se permite fumar.
2 – Casi nadie coge nada que no sea suyo. Vas paseando y ves abandonado un paraguas. En un vagĂłn de metro alguien se ha dejado un maletĂn. O paseando por la calle ves un billete. Todo el mundo pasará delante de esos objetos pero nadie lo cogerá. No es suyo y no se lo van a llevar a casa.
3 – Casi todas las estaciones de metro de Tokio tienen instaladas en los andenes mamparas de cristal. ¿La razón? Pues que una de las formas más habituales para suicidarse en Japon es tirarse a las vias del metro, con los consiguientes problemas en la circulación de los trenes y retrasos inevitables. Ahora la gente tiene que buscarse otro lugar si quiere dejar este mundo de forma voluntaria.
4 – Si vas a coger un taxi, no intentes abrir la puerta. Lo hará el conductor desde el interior.
5 – Hay aseos públicos impolutos incluso en las estaciones de metro. En ellos, dentro de la cabina del inodoro, puedes encontrar pequeñas tronas. Asà puedes tener a tu bebé contigo cómodamente colocado y tu estar libre para bajarte el pantalón.
6 – Las personas que salen para pasear a su perro llevan consigo una botella de agua. La utilizan para limpiar los lugares en los que el perro haga pis.
7 – Dicen de los japoneses que son frĂos, pero en general parecen bastante risueños. Eso sĂ, cuando sonrĂen se tapan la boca para no enseñar los dientes.
8 – Por todas partes hay infinidad de máquinas de bebidas. En la calle que menos espere encontrarás una tras otras máquinas en la que comprar desde una Coca-Cola a un tĂ© frĂo o un cafĂ© caliente.
9 – Una de las cosas que sorprende en los vagones del metro es el silencio. Todo el mundo va leyendo o con su móvil. Pero nadie habla por teléfono e incluso los llevan en silencio para molestar con su sonido.
10 – La estaciĂłn de Shinjuku, en Tokio, es la más transitada del mundo. Por ella pasan cada dĂa más de tres millones de personas.
11 – Los trenes en Japón son una buena elección para desplazarse. Son rápidos, cómodos y puntuales. Pero no tienen vagón restaurante. En su lugar pasan unas señoritas perfectamente ataviadas y maquilladas con un carrito. En él llevan a la venta bebidas y comida. Sin embargo muchos japoneses prefieren comprar en las estaciones una caja bento. No hay estación de tren que no tenga al menos un par de negocios dedicados a la venta de esas cajas. Y siempre hay gente esperando para hacerse con una.
12 – OlvĂdate de la propina. Ese concepto en JapĂłn no existe. Comes, recoges la cuenta que te dejan en la mesa desde que haces tu pedido y pagas. Y no dejes monedas en el platillo porque saldrán a buscarte para devolvĂ©rtelas.
13 – Si viajas en tren, fĂjate en el revisor. Al entrar y salir del vagĂłn hará una profunda reverencia.
14 – Utilizan mucho la bicicleta. En Tokio, las aceras son muy anchas y circulan por ellas sin molestar a los peatones. Y por la noche todas se quedan aparcadas en la calle. Sobre las aceras. Unas juntas a otras… y sin cadena ni candado.
15 – Si hay algo que gusta a los japoneses es ir a un onsen. Pasan el dĂa en esos baños tradicionales junto a los amigos. Es una actividad social muy relajante que merece la pena probar. Pero si llevas tatuajes en la mayorĂa de los onsen no te permitirán el paso. ÂżLa razĂłn? Pues que los tatuajes se asocian a los yakuza, la mafia japonesa. Y los nipones no quieren mafiosos en sus onsen.
16 – En Japón llueve mucho. Pero si no te has llevado paraguas no te preocupes. En cualquier salida de metro encontrarás un lugar donde comprar un paraguas.
17 – Cuando pases delante del escaparate de algún restaurante creerás que la comida que allà exponen está recién hecha. Todo tiene un aspecto delicioso. Y lo mejor es con solamente réplicas de los que vas comer en el interior. Lo mismo que ves en ese plato de plástico es lo llegará a tu mesa. Hay un mercado en Tokio especializado en esta comida de mentira.
18 – Si vas paseando por alguna ciudad como por ejemplo Kamakura seguro que te llaman la atenciĂłn las señales en el suelo que indican la vĂa de escape en caso de tsunami.
19 – Ir al baño es una aventura. Los inodoros de JapĂłn son una mezcla perfecta del bidet y del inodoro occidental. Sin levantarte te puedes limpiar y secar tus partes Ăntimas. Se elige la temperatura del agua, la direcciĂłn y hasta la presiĂłn. Luego un poquito de aire…¡¡y listo!!
20 – El terreno es un bien muy apreciado en Japón. En las grandes ciudades no hay terreno suficiente para tantos negocios como hay. Asà que la cosa se soluciona alojando tiendas, restaurantes y karaokes en edificios. Basta subir escaleras arriba para encontrar un restaurante con vistas.
21 – Las chicas japonesas están empeñadas en cambiar su fisonomĂa a base de maquillaje y postizos. No dudan en ponerse pelucas rubias y pestañas largas y espesas. Y en cuanto a la vestimenta no tienen ningĂşn reparo en vestir como muñecas o con diminutas minifaldas y altos tacones. Todo vale y nadie se fija en nadie.
22 – Dicen que JapĂłn es el paĂs en el que mejor se come del mundo. AsĂ parecen confirmarlo sus casi 200 estrellas MichelĂn.
23 – No es sencillo encontrar a gente que hable otro idioma que no sea el japonĂ©s, sobre todo en lugares poco turĂsticos. Pero les dará igual que no les entiendas y ellos a ti tampoco. Ellos hablarán y hablarán, sonreirán y estarán encantados de haber «hablado» con un extranjero.
24 – Les encanta ir de compras. Sobre todo a los jóvenes. Parece ser una de las actividades preferidas de los japoneses. Si pasas por un barrio comercial, con muchas tiendas o centros comerciales, siéntate a mirar. Es un verdadero entretenimiento verles ir de acá para allá buscando ese complemento que buscan.
25 – Se conduce por la izquierda.
26 – Por mucha gente que haya por la acera. Por muchas personas que caminen por las estaciones de metro. Los japoneses consiguen no rozarse con nadie. Evitan siempre el contacto fĂsico. Hasta el punto de que cuando se despiden de alguien no le dan la mano o un beso. Sencillamente hacen una reverencia. O varias.
27 – Todo en Japón es kawaii. Un término que quiere decir algo es adorable.
28 – Los niños van desde muy pequeños solos al colegio en metro. No es raro ver a niños de 6 ó 7 años sentados en un vagón sin dar un ruido con su mochila y su bolsa de la comida.
29 – No hay papeleras. Pero lo más curioso es que además las calles están muy limpias.
30 – El uso de la tarjeta de crĂ©dito está muy más extendido de lo que podĂa imagina. Incluso en algunos museos se puede pagar la entrada con ella.
31 – Las bañeras son muy profundas. Tienen mucho más fondo que las occidentales. Asà les sirven para darse buenos baños en casa.
32 – Las casas japonesas son pequeñas y con tan poco espacio es complicado tener una mascota viviendo en ellas. Por ello existen cafés en los que además podrás pasar el rato acariciando búhos o jugando con gatos.
33 – Por todo Japón se pueden ver salas de juego llamadas pachinko. A los japoneses les divierte pasar horas delante de una máquina con sonidos ensordecedores y luces parpadeantes. Se juega con bolas metálicas y está prohibido hacer fotos en el interior de esos establecimientos.
34 – JapĂłn es uno de los paĂses más seguros del mundo. Te sorprenderá ver que alguien va al baño en el tren y deja en su asiento el portátil y el mĂłvil. O en el metro a gente que se lleva la mochila abierta a la espalda con la cartera a la vista.
35 – Si hay un sĂmbolo de JapĂłn que nos llama especialmente la atenciĂłn seguramente sean las misteriosas gheisas. Si te quieres convertir en una de ellas por una hora tan solo tendrás que ir a un estudio especializado en maiko-hensin o transformaciĂłn en maiko.
36 – No es raro ver por la calle a gente con mascarilla. Para ellos es importante no contagiar a alguien cuando tiene un resfriado.
37 – JapĂłn no es un paĂs barato, pero tampoco tan caro como uno podrĂa pensar. Además para los turistas existen importantes descuentos por ejemplo con el Japan Rail Pass para los viajes en tren. Muchos lugares de interĂ©s se pueden visitar de forma gratuita. Y en cuanto a la comida, basta buscar un poco para encontrar locales en los que comer bien por no mucho dinero.
38 – Cuando vayas a subir a un vagón de metro observa lo que hace el resto. Son ordenados y respetuosos. Mientras esperan guardan fila en los lugares que se marcan para ello en los andenes. Y una vez que llega el metro, primero dejan bajar a los pasajeros. Y luego suben al vagón en riguroso orden.
39 – Todo lo comen con palillos. Desde el tonkatsu que llega cortado a la mesa a los nigiris. Incluso los escurridizos udon o el ramen se comen también con palillos. Aunque en ese caso es posible que te dejen una cuchara. Y si pides un tenedor en muchos locales no tendrán. O te darán uno tamaño infantil.
40 – Nos encantaron sus tiendas de todo a 100. Una de las cadenas más populares de ese tipo es Daiso. En ellas ofrecen todo tipo de artĂculos, desde productos de papelerĂa a cosas para la casa o cosmĂ©ticos. Lo mejor es que todo está muy ordenado, limpio y consiguen que apetezca comprar. Si entras con un poco de tiempo seguro que sales con una bolsa llena de cosas por unos cientos de yenes.
41 – Parece que el uniforme para ir a trabajar en Japón sea traje negro y camisa blanca. Hombre y mujeres. Te cruzas con infinidad de gente asà vestida en el transporte público rumbo a su trabajo.
42 – Los japoneses son capaces de profesar dos religiones a la vez. Sintoismo para todo lo relacionado con la vida. Y budismo para los temas de la muerte.
43 – Si preguntas como llegar a un lugar a algún japones y la comunicación verbal es imposible cuenta con que lo más posible es que deje lo que está haciendo para ponerte en el camino correcto que te llevará a tu destino.
44 – A las japonesas no les gusta estar morenas. Se cubren con sombreros. Manga larga e incluso guantes si es necesario. Y a ello le suman un paraguas. En este caso opaco, claro. Identifican la piel morena con el trabajo en el campo. Es una de esas curiosidades de Japón que a las occidentales que pasan horas tostándose bajo el sol más llaman la atención.
45 – No te tienes que sorprender si te hacen un regalo porque no les funciona el datáfono. O si se enteran que es tu cumpleaños y te preparan un sushi especial. Los japoneses son gente a la que le gusta agradar y hacer que los demás se sientan bien.
46 – En JapĂłn se disfruta con las cosas bonitas. Contemplando lo que es bello y admitiendo que es efĂmero. La prueba más llamativa de esto es el hanami, cuando llega la primavera, florecen los cerezos y los japoneses salen a disfrutar de ese magnĂfico momento que les regala la naturaleza.
47 – Los japoneses son bastante supersticiosos. Algunas de las cosas que no hacen es escribir el nombre de alguien en rojo. Ese color se relaciona con la muerte.
48 – En general no tendrás problema para fotografiar a la gente en JapĂłn. La mayorĂa de los japoneses posaran encantados y dejarán que fotografĂes a sus hijos sin problema.
ÂżCuántas de estas cosas sabĂan? ÂżCuántas se las imaginaban?
¿Cuáles son esas que ni de lejos se les pasaron por la cabeza?
2 – Casi nadie coge nada que no sea suyo. Vas paseando y ves abandonado un paraguas. En un vagĂłn de metro alguien se ha dejado un maletĂn. O paseando por la calle ves un billete. Todo el mundo pasará delante de esos objetos pero nadie lo cogerá. No es suyo y no se lo van a llevar a casa.
3 – Casi todas las estaciones de metro de Tokio tienen instaladas en los andenes mamparas de cristal. ¿La razón? Pues que una de las formas más habituales para suicidarse en Japon es tirarse a las vias del metro, con los consiguientes problemas en la circulación de los trenes y retrasos inevitables. Ahora la gente tiene que buscarse otro lugar si quiere dejar este mundo de forma voluntaria.
4 – Si vas a coger un taxi, no intentes abrir la puerta. Lo hará el conductor desde el interior.
5 – Hay aseos públicos impolutos incluso en las estaciones de metro. En ellos, dentro de la cabina del inodoro, puedes encontrar pequeñas tronas. Asà puedes tener a tu bebé contigo cómodamente colocado y tu estar libre para bajarte el pantalón.
6 – Las personas que salen para pasear a su perro llevan consigo una botella de agua. La utilizan para limpiar los lugares en los que el perro haga pis.
7 – Dicen de los japoneses que son frĂos, pero en general parecen bastante risueños. Eso sĂ, cuando sonrĂen se tapan la boca para no enseñar los dientes.
8 – Por todas partes hay infinidad de máquinas de bebidas. En la calle que menos espere encontrarás una tras otras máquinas en la que comprar desde una Coca-Cola a un tĂ© frĂo o un cafĂ© caliente.
9 – Una de las cosas que sorprende en los vagones del metro es el silencio. Todo el mundo va leyendo o con su móvil. Pero nadie habla por teléfono e incluso los llevan en silencio para molestar con su sonido.
10 – La estaciĂłn de Shinjuku, en Tokio, es la más transitada del mundo. Por ella pasan cada dĂa más de tres millones de personas.
11 – Los trenes en Japón son una buena elección para desplazarse. Son rápidos, cómodos y puntuales. Pero no tienen vagón restaurante. En su lugar pasan unas señoritas perfectamente ataviadas y maquilladas con un carrito. En él llevan a la venta bebidas y comida. Sin embargo muchos japoneses prefieren comprar en las estaciones una caja bento. No hay estación de tren que no tenga al menos un par de negocios dedicados a la venta de esas cajas. Y siempre hay gente esperando para hacerse con una.
12 – OlvĂdate de la propina. Ese concepto en JapĂłn no existe. Comes, recoges la cuenta que te dejan en la mesa desde que haces tu pedido y pagas. Y no dejes monedas en el platillo porque saldrán a buscarte para devolvĂ©rtelas.
13 – Si viajas en tren, fĂjate en el revisor. Al entrar y salir del vagĂłn hará una profunda reverencia.
14 – Utilizan mucho la bicicleta. En Tokio, las aceras son muy anchas y circulan por ellas sin molestar a los peatones. Y por la noche todas se quedan aparcadas en la calle. Sobre las aceras. Unas juntas a otras… y sin cadena ni candado.
15 – Si hay algo que gusta a los japoneses es ir a un onsen. Pasan el dĂa en esos baños tradicionales junto a los amigos. Es una actividad social muy relajante que merece la pena probar. Pero si llevas tatuajes en la mayorĂa de los onsen no te permitirán el paso. ÂżLa razĂłn? Pues que los tatuajes se asocian a los yakuza, la mafia japonesa. Y los nipones no quieren mafiosos en sus onsen.
16 – En Japón llueve mucho. Pero si no te has llevado paraguas no te preocupes. En cualquier salida de metro encontrarás un lugar donde comprar un paraguas.
17 – Cuando pases delante del escaparate de algún restaurante creerás que la comida que allà exponen está recién hecha. Todo tiene un aspecto delicioso. Y lo mejor es con solamente réplicas de los que vas comer en el interior. Lo mismo que ves en ese plato de plástico es lo llegará a tu mesa. Hay un mercado en Tokio especializado en esta comida de mentira.
18 – Si vas paseando por alguna ciudad como por ejemplo Kamakura seguro que te llaman la atenciĂłn las señales en el suelo que indican la vĂa de escape en caso de tsunami.
19 – Ir al baño es una aventura. Los inodoros de JapĂłn son una mezcla perfecta del bidet y del inodoro occidental. Sin levantarte te puedes limpiar y secar tus partes Ăntimas. Se elige la temperatura del agua, la direcciĂłn y hasta la presiĂłn. Luego un poquito de aire…¡¡y listo!!
20 – El terreno es un bien muy apreciado en Japón. En las grandes ciudades no hay terreno suficiente para tantos negocios como hay. Asà que la cosa se soluciona alojando tiendas, restaurantes y karaokes en edificios. Basta subir escaleras arriba para encontrar un restaurante con vistas.
21 – Las chicas japonesas están empeñadas en cambiar su fisonomĂa a base de maquillaje y postizos. No dudan en ponerse pelucas rubias y pestañas largas y espesas. Y en cuanto a la vestimenta no tienen ningĂşn reparo en vestir como muñecas o con diminutas minifaldas y altos tacones. Todo vale y nadie se fija en nadie.
22 – Dicen que JapĂłn es el paĂs en el que mejor se come del mundo. AsĂ parecen confirmarlo sus casi 200 estrellas MichelĂn.
23 – No es sencillo encontrar a gente que hable otro idioma que no sea el japonĂ©s, sobre todo en lugares poco turĂsticos. Pero les dará igual que no les entiendas y ellos a ti tampoco. Ellos hablarán y hablarán, sonreirán y estarán encantados de haber «hablado» con un extranjero.
24 – Les encanta ir de compras. Sobre todo a los jóvenes. Parece ser una de las actividades preferidas de los japoneses. Si pasas por un barrio comercial, con muchas tiendas o centros comerciales, siéntate a mirar. Es un verdadero entretenimiento verles ir de acá para allá buscando ese complemento que buscan.
25 – Se conduce por la izquierda.
26 – Por mucha gente que haya por la acera. Por muchas personas que caminen por las estaciones de metro. Los japoneses consiguen no rozarse con nadie. Evitan siempre el contacto fĂsico. Hasta el punto de que cuando se despiden de alguien no le dan la mano o un beso. Sencillamente hacen una reverencia. O varias.
27 – Todo en Japón es kawaii. Un término que quiere decir algo es adorable.
28 – Los niños van desde muy pequeños solos al colegio en metro. No es raro ver a niños de 6 ó 7 años sentados en un vagón sin dar un ruido con su mochila y su bolsa de la comida.
29 – No hay papeleras. Pero lo más curioso es que además las calles están muy limpias.
30 – El uso de la tarjeta de crĂ©dito está muy más extendido de lo que podĂa imagina. Incluso en algunos museos se puede pagar la entrada con ella.
31 – Las bañeras son muy profundas. Tienen mucho más fondo que las occidentales. Asà les sirven para darse buenos baños en casa.
32 – Las casas japonesas son pequeñas y con tan poco espacio es complicado tener una mascota viviendo en ellas. Por ello existen cafés en los que además podrás pasar el rato acariciando búhos o jugando con gatos.
33 – Por todo Japón se pueden ver salas de juego llamadas pachinko. A los japoneses les divierte pasar horas delante de una máquina con sonidos ensordecedores y luces parpadeantes. Se juega con bolas metálicas y está prohibido hacer fotos en el interior de esos establecimientos.
34 – JapĂłn es uno de los paĂses más seguros del mundo. Te sorprenderá ver que alguien va al baño en el tren y deja en su asiento el portátil y el mĂłvil. O en el metro a gente que se lleva la mochila abierta a la espalda con la cartera a la vista.
35 – Si hay un sĂmbolo de JapĂłn que nos llama especialmente la atenciĂłn seguramente sean las misteriosas gheisas. Si te quieres convertir en una de ellas por una hora tan solo tendrás que ir a un estudio especializado en maiko-hensin o transformaciĂłn en maiko.
36 – No es raro ver por la calle a gente con mascarilla. Para ellos es importante no contagiar a alguien cuando tiene un resfriado.
37 – JapĂłn no es un paĂs barato, pero tampoco tan caro como uno podrĂa pensar. Además para los turistas existen importantes descuentos por ejemplo con el Japan Rail Pass para los viajes en tren. Muchos lugares de interĂ©s se pueden visitar de forma gratuita. Y en cuanto a la comida, basta buscar un poco para encontrar locales en los que comer bien por no mucho dinero.
38 – Cuando vayas a subir a un vagón de metro observa lo que hace el resto. Son ordenados y respetuosos. Mientras esperan guardan fila en los lugares que se marcan para ello en los andenes. Y una vez que llega el metro, primero dejan bajar a los pasajeros. Y luego suben al vagón en riguroso orden.
39 – Todo lo comen con palillos. Desde el tonkatsu que llega cortado a la mesa a los nigiris. Incluso los escurridizos udon o el ramen se comen también con palillos. Aunque en ese caso es posible que te dejen una cuchara. Y si pides un tenedor en muchos locales no tendrán. O te darán uno tamaño infantil.
40 – Nos encantaron sus tiendas de todo a 100. Una de las cadenas más populares de ese tipo es Daiso. En ellas ofrecen todo tipo de artĂculos, desde productos de papelerĂa a cosas para la casa o cosmĂ©ticos. Lo mejor es que todo está muy ordenado, limpio y consiguen que apetezca comprar. Si entras con un poco de tiempo seguro que sales con una bolsa llena de cosas por unos cientos de yenes.
41 – Parece que el uniforme para ir a trabajar en Japón sea traje negro y camisa blanca. Hombre y mujeres. Te cruzas con infinidad de gente asà vestida en el transporte público rumbo a su trabajo.
42 – Los japoneses son capaces de profesar dos religiones a la vez. Sintoismo para todo lo relacionado con la vida. Y budismo para los temas de la muerte.
43 – Si preguntas como llegar a un lugar a algún japones y la comunicación verbal es imposible cuenta con que lo más posible es que deje lo que está haciendo para ponerte en el camino correcto que te llevará a tu destino.
44 – A las japonesas no les gusta estar morenas. Se cubren con sombreros. Manga larga e incluso guantes si es necesario. Y a ello le suman un paraguas. En este caso opaco, claro. Identifican la piel morena con el trabajo en el campo. Es una de esas curiosidades de Japón que a las occidentales que pasan horas tostándose bajo el sol más llaman la atención.
45 – No te tienes que sorprender si te hacen un regalo porque no les funciona el datáfono. O si se enteran que es tu cumpleaños y te preparan un sushi especial. Los japoneses son gente a la que le gusta agradar y hacer que los demás se sientan bien.
46 – En JapĂłn se disfruta con las cosas bonitas. Contemplando lo que es bello y admitiendo que es efĂmero. La prueba más llamativa de esto es el hanami, cuando llega la primavera, florecen los cerezos y los japoneses salen a disfrutar de ese magnĂfico momento que les regala la naturaleza.
47 – Los japoneses son bastante supersticiosos. Algunas de las cosas que no hacen es escribir el nombre de alguien en rojo. Ese color se relaciona con la muerte.
48 – En general no tendrás problema para fotografiar a la gente en JapĂłn. La mayorĂa de los japoneses posaran encantados y dejarán que fotografĂes a sus hijos sin problema.
ÂżCuántas de estas cosas sabĂan? ÂżCuántas se las imaginaban?
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